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Hoy es lunes pero a diferencia de los anteriores no será “lunes de baratelis”, esencialmente porque con las nuevas medidas que son de público conocimiento, todos los días van a ser “de baratelis”. Asi que, si ya fue todo, voy a empezar a hacer posts como si no hubiera mañana y me voy a despachar con todos los OPI  y demás importados que tengo atesorados mientras saqueo los últimos Colorama que queden en Farmacity, antes de que empiecen a costar como un Dior. Una vez que se me acaben los esmaltes para swatchear clausuro el blog y me encierro para siempre en mi mansión de Banfield como Sandro. Y seré leyenda.

Ahora si, abandonamos un poco el análisis de la compleja  e incomprensible coyuntura económica – financiera  del momento y vamos a hablar de algo mucho más importante: esmaltes de uñas.

Antes que nada tengo que pedir perdón al Universo porque cuando salieron a la luz los esmaltes del tipo “arenados” realmente pensé que eran una abominación. Hasta recuerdo que pensé “¡¡¡¿¿¿¿Le van a poner arena a los esmaltes???!!!” al mejor estilo “¿Un dinosaurio?, ¿Vivo?” de Susana Gimenez.

Aunque sabiendo que me pasó lo mismo con todas las “nuevas tendencias” y después las terminé amando – menos el craquelado que siempre aborrecí – creo que debería haber cuidado más mis palabras. Igual, qué importa, soy Argentina, puedo decir una cosa y darme vuelta como un panqueque a la media hora y  a- cá – no – ha – pa- sa- do – na – da señores, circulen, circulen.

Pero bueno, en gran parte gracias a los hermosos swatches de Romi del Cajón de los Esmaltes y el marketing en general que crea necesidades en mi que son inexistentes, me vi tentada a probar uno de estos cosos. En principio pensé en comprar en Ebay algún Pixie Dust de Zoya pero me disuadió el hecho de que quizás a la esposa del empleado de Correo Argentino no le gusten los arenados y entonces me lo tire por la cabeza. ¡Que desconsiderada de mi parte!

Así que la opción que le seguía era probar un OPI. Me fui de  un pique hasta el local de OPI de la calle Gurruchaga, en  Palermo, que es lo peor que le pudo pasar a mi billtera en años. Realmente vale la pena pasar por ahí, porque siempre tienen algo nuevo y están bastante actualizados con las colecciones, además los esmaltes están más baratos que en las perfumerías tipo Juleriaque o esas. Dos cosas que no me gustan no puedo dejar pasar: la primera, no aceptan tarjetas de débito ni crédito y ooobbbeeaammeenntteee jamás te dan un ticket o factura – ¡Echegaray , a ellos ! – . La segunda, siempre que voy siento como si los estuviera molestando con mi mera presencia. No lo digo por las chicas que atienden pero si por el señor que aparentemente  es el dueño. Se la pasa hablando a los gritos por teléfono y cuando le preguntás algo te mira con cara de “¿ya se iba? tengo cosas importantes que hacer”. Igual capaz con esto que digo me prohiben la entrada al local de por vida y me condenan al destierro en la Isla de Sin OPI, pero bueno, no podía dejar de decirlo porque cada vez que voy siento lo mismo.

La cosa es que fui y estaba enterita la colección Liquid Sand de Mariah Carey. Como no podía ser de otra manera me llevé Get Your Number porque claro, es un azul tirando a turquesa y de última si odiaba la textura al menos el color ya me gustaba, así que ya tenía medio problema resuelto.

Get your number es una canción horrenda pero un esmalte hermoso, así que compensa un poco. Es un jelly celeste, azul o turquesa – dependiendo de la vista del observador y la poca o mucha capacidad para describir colores – y está repleto de glitters holo. Un verdadero primor.

Realmente tengo que decir que quedé absolutamente enamorada de este esmalte. Me encantó el efecto arenado porque es bastante sutil. He visto otros que parecen revoque de hormigón armado pero este no, apenas tiene una textura como “azucarada”.Además, ponele, tiene otra gran ventaja: por el precio de un esmalte tenemos un gran exfoliante corporal. Esto no es chiste, es posta. Descuidada, sin darme cuenta, me rasqué la espalda y me di flor de arañazos. ME LO DEJÉ TRES DIAS, aguantó bárbaro y no sentí la urgencia de ponerle top coat. Además tenía terror de que tuviese que pasarme una hora rasqueteando para sacarmelo pero no, salió facilísimo.

Parafraseando a Forrest Gump, eso es todo lo que tengo que decir al respecto. Así que ahora podemos pasar a las fotos, si es que alguien todavía sigue leyendo y no se durmió aún.

AVISO que vienen muchas fotos porque me gustó mucho y creo que quedaron lindas. O al menos no tan feas como otras veces.

Get Your Number esmalte para las uñas Get Your Number esmalte uñas Get Your Number OPI Liquid Sand esmalte de uñas OPI Liquid Sand esmalte OPI Liquid Sand Get Your Number OPI Liquid Sand

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